Poesía
A veces creo que soy lesbiana . . .
26/01/10 02:38 PM
Quiero que lean y comenten un poema que una amada amiga mía escribió.
¿Cómo sería leerlo durante una noche de poesía en la Iglesia?
*****************************************************
A Veces Creo Que Soy Lesbiana . . .
Porque me enamoro de la Justicia,
de su rostro simétrico y sus brazos cansados;
tan valiente ella, tan huevuda.
Porque me atrae la Verdad, tan oportuna.
Pero me fascina su hija, me vuelve loca....
La Libertad. Ella me seduce y me lleva a otros lechos,
a otros mundos.
Su desnudez tan genuina. La amo.
La Paz duerme conmigo eventualmente.
Recorre mi mente. Lame mis labios.
Creo que la más tierna es la Gracia.
La abrazo y me mojo.
Constantemente me hace llorar, la desgraciada.
Es cierto, no la merezco.
Y la Lealtad la deseo, la fantaseo.
No quiere estar conmigo porque no me parezco a ella...
ya estoy con otras.
De repente me gusto yo y extingo al amor:
Porque la Justicia no me deja ver sus ojos,
ni ve ella jamás a los míos.
Porque la Verdad es una estúpida
a quien constantemente le patean el culo.
Porque la Libertad es una perra de quien abuso en exceso.
La violo, pues y paro prisionera.
Porque la Paz llega y se va.
Vuela, dependiente de sus alas y del mundo.
No aguanta ni tres noches.
Su blancura es pronto interrumpida.
Porque la Gracia es débil y deja que los perros se la coman.
Esos perros la defecan.
Ella sucia, enterrada.
Porque la Lealtad es confundida con el oro o la pasión.
Adulteran con ella a diario.
Tan ingenua.
¿Y yo?
Yo ya no creo ser lesbiana.
¿Cómo sería leerlo durante una noche de poesía en la Iglesia?
*****************************************************
A Veces Creo Que Soy Lesbiana . . .
Porque me enamoro de la Justicia,
de su rostro simétrico y sus brazos cansados;
tan valiente ella, tan huevuda.
Porque me atrae la Verdad, tan oportuna.
Pero me fascina su hija, me vuelve loca....
La Libertad. Ella me seduce y me lleva a otros lechos,
a otros mundos.
Su desnudez tan genuina. La amo.
La Paz duerme conmigo eventualmente.
Recorre mi mente. Lame mis labios.
Creo que la más tierna es la Gracia.
La abrazo y me mojo.
Constantemente me hace llorar, la desgraciada.
Es cierto, no la merezco.
Y la Lealtad la deseo, la fantaseo.
No quiere estar conmigo porque no me parezco a ella...
ya estoy con otras.
De repente me gusto yo y extingo al amor:
Porque la Justicia no me deja ver sus ojos,
ni ve ella jamás a los míos.
Porque la Verdad es una estúpida
a quien constantemente le patean el culo.
Porque la Libertad es una perra de quien abuso en exceso.
La violo, pues y paro prisionera.
Porque la Paz llega y se va.
Vuela, dependiente de sus alas y del mundo.
No aguanta ni tres noches.
Su blancura es pronto interrumpida.
Porque la Gracia es débil y deja que los perros se la coman.
Esos perros la defecan.
Ella sucia, enterrada.
Porque la Lealtad es confundida con el oro o la pasión.
Adulteran con ella a diario.
Tan ingenua.
¿Y yo?
Yo ya no creo ser lesbiana.
|