Una Célula

La Iglesia sería como una célula.
Y no estoy hablando de la células que algunas iglesias tienen como su programa de crecimiento. Estoy hablando de células como organismos.
Que me perdone Calvino, pero eso de “Institución”, ahora mas suena a un lugar donde internan a personas con necesidad de tratamiento psiquiátrico.
Pensamos en la Iglesia como una ORGANIZACIÓN. Una organización es un aparato arreglado sistemáticamente y sintéticamente para replicar arreglos sociales naturales. Es una herramienta creada, incluso la base griega es organon que significa herramienta. Esta “herramienta” controla su propio desempeño y tiene fronteras para separarse de su entorno.
Las palabras “organización” y “organismo” se intercambian como si significaran lo mismo. Sin embargo no significan lo mismo.
Organización es inerte e imita algo con vida. Organismo es vivo, dinámico y con vida propia.
Una célula está organizada pero es un organismo. Además, está organizada en una jerarquía muy diferente a la de una organización como hoy conocemos.
Una célula es un organismo viviente. Se mueve, se desarrolla.
Una célula toma muchas formas. No tiene una forma determinada.
Una célula no tiene una jerarquía de autoridad vertical sino dinámica. La autoridad no está “arriba”, sino está donde necesite estar.
No tiene cabeza, tiene núcleo.
Tiene ADN y todo obedece a ese ADN.
La célula se adapta a su ambiente precisamente para aprovechar su ambiente.
La célula siempre afecta su entorno.
La célula es un organismo interdependiente. Pertenece a un organismo mas grande que ella y depende de otros organismos para su existencia.
La verdad, prefiero ser parte de un organismo y no de una organización.
|