Mecánica Cuántica
24/09/08 06:06 PM Categoría: Reimaginanado la Iglesia
La Iglesia a veces me la imagino como cuando uno estudia la materia bajo los conceptos de la Mecánica Cuántica. Es increíble que a niveles subatómicos, todas la probabilidades, todas las certidumbres, todo lo que se considera como exacto, es cambiante y dependiente de las percepciones.
¿Estoy hablando de relatividad? Si. Relativamente!
La Iglesia no es un cuerpo fijo. No es materia concentrada en un punto en el espacio.
La Iglesia creo yo funciona a niveles sub y supratómicos. Cuando aseguramos que la Iglesia es “esto” o “aquello” o que es “así” o “asà”, la forma cambia porque es alterada por el simple hecho que la estamos observando.
Hay un experimento que se hace con la luz. De forma rudimentaria lo explico así: Cuando estudias la luz como onda, la luz se comporta como energía. Cuando la estudias como partícula, la luz se comporta como materia. El experimento es mucho mas complejo que como se oye aquí. Pero básicamente es el hecho que la luz se altera por la mera observación.
La Iglesia es así. Cuando la queremos definir, es otra cosa. Cuando la definimos como la otra cosa, es otra.
No podemos describir a la Iglesia en una fórmula matemática o en un absoluto de un bosquejo. Mas es como un poema que evoluciona. Como un canto nuevo que siempre es nuevo. Es mas como una nube en la que estás pero no la puedes atrapar; cuando la “agarras” con la mano, es va pero sigue ahí.
Cuando decimos lo que la Iglesia es; es otra cosa, sin dejar de ser lo que es.
¿Estoy hablando de relatividad? Si. Relativamente!
La Iglesia no es un cuerpo fijo. No es materia concentrada en un punto en el espacio.
La Iglesia creo yo funciona a niveles sub y supratómicos. Cuando aseguramos que la Iglesia es “esto” o “aquello” o que es “así” o “asà”, la forma cambia porque es alterada por el simple hecho que la estamos observando.
Hay un experimento que se hace con la luz. De forma rudimentaria lo explico así: Cuando estudias la luz como onda, la luz se comporta como energía. Cuando la estudias como partícula, la luz se comporta como materia. El experimento es mucho mas complejo que como se oye aquí. Pero básicamente es el hecho que la luz se altera por la mera observación.
La Iglesia es así. Cuando la queremos definir, es otra cosa. Cuando la definimos como la otra cosa, es otra.
No podemos describir a la Iglesia en una fórmula matemática o en un absoluto de un bosquejo. Mas es como un poema que evoluciona. Como un canto nuevo que siempre es nuevo. Es mas como una nube en la que estás pero no la puedes atrapar; cuando la “agarras” con la mano, es va pero sigue ahí.
Cuando decimos lo que la Iglesia es; es otra cosa, sin dejar de ser lo que es.
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