El presupuesto de la Iglesa
23/05/09 02:44 PM Categorķa: Iglesia
Yo creo que el presupuesto de una iglesia es un documento moral.
O sea, el presupuesto personal de cada uno de nosotros dice dónde está nuestro corazón, qué es lo importante para nosotros. El presupuesto refleja las cosas que dejamos de hacer y las cosas que hacemos poniendo en evidencia lo que es importante para nosotros y lo que no. Lo mismo es en una iglesia.
Muy poco se sabe del presupuesto de las iglesias en nuestro continente. No se sabe mucho en qué se invierte el dinero. Sin embargo, creo que también la cosa no es tan fácil como parece. El llamar a toda la congregación “democráticamente” para decidir en qué usar el dinero es algo que sencillamente no funcionan fácilmente en nuestra cultura. También, en la mayoría de nuestros países, el hacer público el presupuesto es un riesgo de seguridad muy alto.
Aún así, creo que es válida la pregunta: ¿Qué porcentaje del presupuesto se va hacía mejorar la vida de la sociedad y ayudar, según Mateo 25 a los mas necesitados?
Increíblemente, en mi tremenda falta de sabiduría yo le he hecho esta pregunta a varios de mis amigos mega pastores (Ya no me qudan muchos). Se me quedan viendo como un padre a un niño insolente y algunos me han dicho: “Esa no es labor de la Iglesia, para eso está el gobierno.” Otros, mas inteligentes me han contestado: “Estamos invirtiendo para ayudar a las personas. Las actividades que hacemos cuestan dinero y mucha gente es bendecida. Tenemos que tener un templo mas grande para ayudar a mas personas”.
Es fácil tirarle a algunos de estos pastores y a algunas de estas iglesias. Pero la realidad es que los miles y miles que asisten a nuestras mega congregaciones no van a la fuerzo. Muchos son personas altamente educadas e inteligentes con un nivel alto de razonamiento, están felices de estar ahí, y de dar para sus iglesias.
También están las iglesias chicas que su presupuesto por muy pequeño que sea también es un documento moral. Jesús fue claro que no es la cantidad sino la actitud.
Mi punto es que cuestionemos si la iglesia latino americana está siendo la misión que fue diseñada a ser. Tal vez si.
O sea, el presupuesto personal de cada uno de nosotros dice dónde está nuestro corazón, qué es lo importante para nosotros. El presupuesto refleja las cosas que dejamos de hacer y las cosas que hacemos poniendo en evidencia lo que es importante para nosotros y lo que no. Lo mismo es en una iglesia.
Muy poco se sabe del presupuesto de las iglesias en nuestro continente. No se sabe mucho en qué se invierte el dinero. Sin embargo, creo que también la cosa no es tan fácil como parece. El llamar a toda la congregación “democráticamente” para decidir en qué usar el dinero es algo que sencillamente no funcionan fácilmente en nuestra cultura. También, en la mayoría de nuestros países, el hacer público el presupuesto es un riesgo de seguridad muy alto.
Aún así, creo que es válida la pregunta: ¿Qué porcentaje del presupuesto se va hacía mejorar la vida de la sociedad y ayudar, según Mateo 25 a los mas necesitados?
Increíblemente, en mi tremenda falta de sabiduría yo le he hecho esta pregunta a varios de mis amigos mega pastores (Ya no me qudan muchos). Se me quedan viendo como un padre a un niño insolente y algunos me han dicho: “Esa no es labor de la Iglesia, para eso está el gobierno.” Otros, mas inteligentes me han contestado: “Estamos invirtiendo para ayudar a las personas. Las actividades que hacemos cuestan dinero y mucha gente es bendecida. Tenemos que tener un templo mas grande para ayudar a mas personas”.
Es fácil tirarle a algunos de estos pastores y a algunas de estas iglesias. Pero la realidad es que los miles y miles que asisten a nuestras mega congregaciones no van a la fuerzo. Muchos son personas altamente educadas e inteligentes con un nivel alto de razonamiento, están felices de estar ahí, y de dar para sus iglesias.
También están las iglesias chicas que su presupuesto por muy pequeño que sea también es un documento moral. Jesús fue claro que no es la cantidad sino la actitud.
Mi punto es que cuestionemos si la iglesia latino americana está siendo la misión que fue diseñada a ser. Tal vez si.
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